Adolfo Suárez es quizás uno de los políticos menos reconocidos de la historia. Traidor para la derecha, odiado por la izquierda e infeliz en su propio partido. Aun así, fue el eje principal de la transición española.
Para mí simboliza uno de esos políticos que ya no quedan. El consenso, la entereza. Muy típico americano. Estuvo cuando hizo falta en el momento adecuado. Nació para eso.
Desafortunadamente, su vida ha estado marcada por el desdén y la desgracia, tanto en el ámbito político como el personal.
Muy curiosa imagen (fumando en el Congreso)
Grandes cosas ha tenido que manejar este hombre tan infravalorado y que ahora no puede compartir con todos por una triste enfermedad.
De él, que me quedo con unos versos de Machado que citó antes de la aprobación de la Ley de Asociaciones Políticas:
Está el hoy abierto al mañana
mañana al infinito
Hombres de España:
Ni el pasado ha muerto
Ni está el mañana ni el ayer escritos.











