A un empleado de American Airlines se le ocurrió en 1987 quitar una aceituna de la ensalada que servían a los pasajeros de primera clase. Desde entonces, la compañía se ha ahorrado cerca de un millón de dólares por una simple idea.
Son esas simples ideas, una idea tonta y lógica al mismo tiempo, las que pueden cambiar el rumbo de las cosas.
Siguiendo esa línea, seguro que a muchos se nos ocurren medios para ayudar a ahorrar. En las casas cada uno tiene sus trucos pero, ¿y el Estado? ¿Podría ahorrar miles de euros por una idea así de simple? Se puede, seguro.

Y es que hoy he leído que en Reino Unido, por ejemplo, recetan los medicamentos por dosis y no tal y como las venden las farmacéuticas. Para explicarlo un poco, ahi va un ejemplo: Mi caja de ibuprofenos trae 40 sobrecitos y mi médica me dijo que sólo podía tomar 9 (3 cada día durante 3 días). Por lo que con la caja que yo tengo el Estado podía haber abastecido a 3 personas más, ahorrándose el correspondiente gasto extra que supone el hecho de tener 30 sobres de ibuprofeno desperdiciados por cada paciente.
Además, de paso, evitas que la gente se automedique y que tenga en sus casas un armario lleno de cajas de pastillas a medias.
Son en estas pequeñas cosas en las que sí que podríamos “homologarnos”, como dice el señor Blanco, a Europa. Y es que el Estado, como pasa en todas las buenas familias, tiene que ahorrar y aprovechar los trucos y consejos de los vecinos para hacerlo.
Nadie tiene el secreto para salir de una crisis, ni soy yo nadie para decirle al gobierno qué tiene que hacer, pero seguro que a todos se nos ocurre alguna idea para que el Estado no tenga tantos gastos y que no necesiten subir los impuestos para cuadrar los presupuestos del Estado, y sino, que se lo digan a American Airlines, que seguro que no se esperaban el resultado de una simple idea.










