Por fin la Junta de Andalucía se ha decidido a abrir la fosa de Lorca. Según El País, se abrirá la fosa en otoño de este año.
Pero lo que me llama la atención de este caso es que se abrirá, no a petición de los familiares de Lorca, sino de los otros fusilados que están en la fosa con él. Es más, los restos de Lorca no serán identificados como suyos ya que la familia no lo desea. ¿Qué harán entonces con esos restos?

No salgo de mi asombro al leer las declaraciones de hace uno meses del sobrino de Lorca quien tacha de “profanación” el que abran la fosa. “Remover un cuerpo que lleva 72 años enterrado, que se sabe dónde está, cómo se llamaba y quiénes lo mataron, es innecesario” dijo Manuel Fernández-Montesinos en el periódico ABC.
Cá uno es cá uno, pero no creo que Lorca quisiera desansar eternamente en la fosa en la que lo fusilaron. No es una profanación, es una cuestión de dignidad.
“Los relojes nos traen los inviernos”
Federico García Lorca











